lunes, 23 de septiembre de 2013
Cómo hacer una imagen en 3D con Photoshop
Una vez tienes tus fotos, ha llegado el momento de unirlas. Abre ambas imágenes en Photoshop, y ponlas en un mismo documento (cada una en una capa).Es decir, abre una de las fotos, cópiala al portapapeles y pégala encima de la otra. Para evitar confusiones, te recomendamos que renombres las capas de acuerdo al ojo que representan (izquierdo y derecho).
Un anaglifo no es un ave mitológica y tampoco es un tipo de escritura mesopotámica: se denomina así a la imagen 3D creada a partir de dos fotografías, entremezcladas para dar la sensación de profundidad si se ven con unas gafas 3D adecuadas.
Esta tecnología dista mucho de ser nueva y, desde luego, también de ofrecer una sensación 3D satisfactoria: los colores se pierden, y con frecuencia deriva en un dolor de cabeza. De todos modos, la simpleza por la que se caracteriza (sólo necesitas una cámara de fotos y unas gafas de cartón con plásticos azules y rojos) la hace ideal para experimentar.
Photoshop: cinco tratamientos básicos de belleza
Desde que Photoshop se convirtiera en el referente del retoque fotográfico, la máxima “las apariencias engañan” ha cobrado más sentido que nunca.
Hay muchísimas herramientas y menús que los grandes del retoque fotográfico emplean para convertir al artista o modelo del momento en su propia versión estilizada, más alejada de la realidad de lo que parece. Pero hay sólo unas pocas en las que todos ellos confían, y que servirán para que tú también hagas tus pinitos en la cirugía estética digital.
Así que, como vendedores de puerta en puerta, te rogamos que nos dejes pasar con nuestro maletín para enseñarte cinco productos de belleza “marca Photoshop”.
Antes que nada, te recomendamos que apliques cualquier cambio sobre una capa duplicada para no perder referencia del retrato original. Es tan fácil como seleccionar la capa con el retrato y acudir a la opción del menú Capa > Duplicar capa.
Crema antiarrugas: el Pincel Corrector (Healing Tool)
Los años no perdonan, ¿verdad? No te preocupes. Para ti y los tuyos, Photoshop ha perfeccionado una de sus más poderosas herramientas: el Pincel Corrector en sus dos versiones: estándar y puntual.El Pincel Corrector Puntual es muy sencillo de aplicar: selecciona el diámetro del pincel y pásalo por el recorrido de las arrugas para que se suavicen las líneas y adquieran el tono de la piel de alrededor. Este caso es válido también para poros, puntos negros, granos y lunares.
Si quieres más precisión, el Pincel Corrector estándar hace la misma función, pero eres tú quien puede elegir de qué zona tomar la muestra. Simplemente presiona la tecla Alt y haz clic en una zona que tenga piel lisa, con una iluminación homogénea. Al pasar este pincel, el resultado quedará aún más natural en algunos casos.
Crema anticelulítica: herramienta Parche (Patch Tool)
Cartucheras, michelines… Pliegues poco favorecedores, aunque con encanto para algunos. Puede que no se quiten tan fácilmente en la vida real pero, gracias a la herramienta Parche, desaparecerán para siempre de tus fotos playeras.
La herramienta Parche funciona de modo similar a como lo hace el lazo de selección, es decir, arrastrando con el ratón para definir los límites de un área. A simple vista parece que sólo has hecho una selección, ¿verdad?
El truco viene cuando haces clic con dicha herramienta dentro de esa selección y la arrastras afuera. En el interior del área marcada, aparecerá el área que estés señalando. Así que, ¿por qué no la llevas hacia una zona del cuerpo donde no haya pliegues? Al soltar el botón, verás que la zona conflictiva se estira de forma bastante realista, respetando en parte el color y luminosidad del original.
Puede que falten algunos retoques, ciertas zonas que no queden del todo bien. En ese caso, una mano de Pincel Corrector acabará el trabajo a la perfección.
Liposucción: filtro Licuar (Liquify)
El famoso filtro Licuar, conocido también como “la opción esa de Photoshop con la que me parto la caja poniendo caretos a la gente”, también proporciona un buen servicio eliminando kilos sobrantes.
La clave de su uso está en elegir un buen diámetro de pincel y la intensidad justa para aplicarlo sobre la superficie de la imagen. En cuanto a las funciones que más utilizarás, Deformar hacia delante (Forward Warp Tool) y Desinflar (Pucker Tool) son la clave. Con ellas harás las curvas más atractivas y los brazos y piernas menos rollizos.
Crema blanqueadora: menú Tinte y Saturación (Hue/Saturation)
Ideal para dentaduras que hace tiempo perdieron su brillo y blancura a causa de la higiene, el café o el tabaco. No os vamos a recomendar a estas alturas que os cepilléis más a menudo, eso ya deberíais saberlo; vamos a ayudaros, mientras tanto, a corregir el color de los dientes.
Para ello, selecciona primero la dentadura mediante la Varita Mágica o el Lazo Poligonal. Cuando tengas una selección lo suficientemente precisa, accede al menú Tinte y Saturación a través del comando Ctrl+U. Unos ajustes leves a los valores de Saturación y Luminosidad harán que esa sonrisa vuelva a lucir como en la infancia.
Siempre, como en todo, tened cuidado de que el resultado quede natural; no hay dentadura que brille con un blanco cegador, y pasarse con los valores sólo hará que el resultado parezca irreal.
Tinte anticanas: herramienta Subexponer (Burn Tool)
Hay gente a la que le sientan bien las canas. Normalmente ocurre cuando éstas se encuentran bien puestas y las facciones de la cara las acompañan. Pero no siempre es así, y en las fotos hay formas de corregir ese proceso de la Naturaleza llamado "envejecimiento".
Photoshop cuenta con varios métodos para colorear las canas, unos más complejos y eficientes que otros. El que os interesará si queréis resultados rápidos es el que consiste en repasar los cabellos con la herramienta Subexponer.
Este pincel oscurece los tonos y en las últimas versiones de Photoshop, además, respeta el color original, con lo que el resultado es ideal. Sólo hay que tener cuidado en repartir pinceladas iguales por toda la superficie con pinceles de bordes suaves, para que no queden zonas demasiado oscuras.
Esperamos que esta gama de “productos” o consejos de Photoshop te sean útiles para hacer más atractiva a una persona, o al menos a las fotos que poseas de ella. Y es que, con cierto conocimiento y destreza a manos del ratón o tableta gráfica, serás la persona que siempre habías querido ser… al menos en la parte más superficial.
¿Qué opinas del embellecimiento de las fotos? ¿Crees que es ético?
Fuente: softonic.com
Herramientas de Photoshop: la pluma
Infinidad de herramientas y filtros hacen de Photoshop un titán del diseño y retoque digital. Sin embargo, al final, la mayoría de los usuarios acaban usando los mismos elementos y no experimentan con algunos porque les resultan difíciles de usar.
Un claro ejemplo de esto es la herramienta Pluma de Photoshop, todo un veterano de la paleta que lleva desde la tercera versión del programa facilitando el diseño de trazados vectoriales.
Hoy te vamos a explicar cómo se utiliza la herramienta Pluma y qué usos puedes darle.
¿Imágenes vectoriales? ¿Qué es eso?
Suponemos que si desconoces las bondades de la herramienta Pluma, es porque tampoco te suenan los trazados vectoriales. A modo de introducción, vamos a darte una breve pincelada.
Las imágenes pueden ser de dos tipos: de mapa de bits y vectoriales. Las primeras están compuestas por puntos o píxeles que, en conjunto, forman el mosaico que compone la imagen; las segundas, en cambio, están compuestas por formas y trazados, delimitados por líneas, vértices y otros elementos mejor cuantificables.
En la práctica, una imagen vectorial se puede redimensionar sin perder definición, y las formas que los componen son modificables sin tener que borrar puntos y solapar otros encima. Para crearlas y modificarlas, volviendo al punto de partida, existe una herramienta muy útil. Como ya puedes suponer, se trata de la Herramienta Pluma (Pen Tool)
Qué son los trazados y de qué se componen
Antes de nada, si vas a dibujar sólo trazados vectoriales, te recomendamos que uses Illustrator más que Photoshop, ya que está optimizado para trabajar con este tipo de imágenes. Sin embargo, el uso de esta herramienta es prácticamente idéntico en ambos programas.
¿Ves la imagen de aquí arriba? Es un trazado vectorial de lo más básico. Piensa en él como si fuese un polígono o una combinación de ellos. Como tal, será la suma de vértices –llamados aquí nodos- y aristas.
En cuanto a esos pequeños palitos que cruzan uno de los nodos, son los llamados tiradores. Hay dos por cada punto y son los que definen el grado de curvatura de cada arista. Si te das cuenta, que los tiradores estén paralelos y en sentidos opuestos significa que el punto no es vértice, sino parte de una curva; en cambio, si forman algún ángulo, darán lugar a “picos” cóncavos o convexos.
Del mismo modo, si los tiradores de uno y otro extremo de una arista están paralelos en direcciones opuestas, dicha arista será recta, mientras que si están paralelos en una misma dirección, se formará una curva de 180º.
Parece difícil de discernir a simple vista, pero manejar esta herramienta de Photoshop durante unos minutos es suficiente para comprender sus bases.
La Pluma vectorial y sus herramientas derivadas
Manos a la obra. Selecciona la herramienta Pluma y comienza a trazar la forma vectorial. Esto lo puedes hacer de dos maneras:
Una es definiendo toda la forma poligonal y luego ajustando la curvatura de cada arista del polígono. Para ello, haz clic sucesivamente en puntos clave del trazado que quieres crear. Cuando hayas terminado, ve a la barra de Herramientas y, dejando pulsado el ratón sobre la Pluma, selecciona Convertir Punto. Al hacer clic sobre una arista o vértice y arrastrar el puntero, cambiarás la curvatura de la arista o la posición de los tiradores respectivamente.
La otra es midiendo la curvatura de cada arista punto por punto. Para ello, haz clic en el primer punto del trazado y, a continuación, en el segundo. Sin soltar el botón izquierdo, arrastra el puntero; si te fijas, estás controlando el tirador delantero y definiendo la curvatura sobre la marcha. Por cada punto que traces has de repetir la operación.
Para cerrar un trazado, recuerda siempre que el icono de la pluma ha de tener un pequeño círculo junto a él.
Otras herramientas que ayudan en la creación y edición de trazados son:
• Pluma de forma libre: crea trazados a mano alzada en lugar de hacerlo punto a punto. Es capaz de cerrar los trazados y perfeccionar algunas curvas movidas por nuestro pulso.
• Añadir punto de ancla: selecciónala y haz clic en el lugar del trazado que quieras para añadir un nuevo punto.
• Borrar punto de ancla: hace justo lo contrario. Elimina cualquier vértice sobre el que hagas clic, simplificando el trazado.
• Convertir punto: modifica la dirección de dos tiradores, ya sea de un vértice o una arista. Sirve para editar la curvatura del trazado en un tramo concreto. Si haces clic en un punto de ancla, los tiradores volverán a su posición inicial.
También existen dos herramientas de selección de trazado:
• Selección de trazado: sirve para mover trazados completos sin modificar su contenido.
• Selección directa: en este caso, al seleccionar uno o más puntos de ancla, desplaza sólo los marcados y mantiene inalterado el resto.
¿Qué puedo hacer con un trazado?
Una vez que has realizado tu trazado con la pluma, puedes usar dicha forma vectorial para varias cosas.
•Crear una máscara vectorial: en nuestra guía sobre la herramienta Selección explicamos también lo que son las máscaras. Pues bien, es posible también crear máscaras con trazados vectoriales. Para ello, haz clic derecho con la pluma y elige “Crear máscara vectorial”.
•Definir una Forma: las formas vectoriales son símbolos que pueden usarse cuantas veces quieras. Una manera de guardar figuras vectoriales y emplearlas más adelante.
•Hacer una selección: también te explicamos en nuestra anterior guía cómo crear una selección usando la Pluma vectorial.
•Rellenar un trazado o su borde: todo trazado puede rellenarse o bordearse con un color o gradiente, al igual que sucede con las selecciones.
Gracias a la herramienta Pluma puedes diseñar imágenes más suaves y reescalables para acompañar a tus retoques fotográficos. Esperamos que te animes a probar ésta y otras herramientas poco conocidas. Es mediante la curiosidad y la creatividad como mejor aprenderás a usar Photoshop.
Fuente: softonic.com
martes, 10 de septiembre de 2013
miércoles, 4 de septiembre de 2013
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